El encuentro virtual, realizado el miércoles 19 de agosto, reunió a la comunidad de la Sociedad Chilena de Educación Científica para analizar las modificaciones al Concurso Fondecyt de Postdoctorado 2027 y reflexionar sobre sus implicancias para la educación científica y el desarrollo del país.
Bajo la pregunta “¿Qué política de investigación científica necesita Chile?”, la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC) realizó su Primer Conversatorio de Socias y Socios 2026, una instancia orientada a promover el análisis colectivo de las decisiones que están definiendo el presente y el futuro del sistema científico nacional.
La jornada fue conducida por Camila Chamorro, directora de Política Pública y Yefrin Ariza, presidente de la SChEC, quienes presentaron los antecedentes de las modificaciones introducidas por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) al Concurso Fondecyt de Postdoctorado 2027 y guiaron el posterior diálogo con la comunidad.
Entre los principales cambios abordados se encuentran la incorporación de diez áreas prioritarias para orientar la adjudicación de recursos, la posibilidad de concentrar en ellas hasta un 70 % de los proyectos seleccionados y las nuevas exigencias de residencia definitiva en Chile para investigadoras e investigadores extranjeros.
Más allá de sus efectos inmediatos sobre el concurso, estas modificaciones abrieron una discusión acerca de los principios que debieran orientar una política pública de investigación. Durante el encuentro se abordaron asuntos como la estabilidad de las políticas científicas, la transición hacia la carrera académica, la diversidad del conocimiento, la interdisciplinariedad, la autonomía científica, el uso de los recursos públicos y la colaboración internacional.
Uno de los focos centrales fue el impacto que una priorización de esta naturaleza podría tener sobre campos que no aparecen explícitamente incluidos entre las áreas estratégicas, como la investigación en educación científica. En este sentido, se destacó la necesidad de reconocer que el desarrollo científico de un país no depende únicamente de la producción de conocimiento disciplinar, sino también de comprender cómo se enseña y aprende ciencia, cómo se forman las nuevas generaciones de docentes y cómo la ciudadanía se relaciona críticamente con el conocimiento científico y tecnológico.
La conversación dio continuidad al comunicado público emitido por el Directorio de la SChEC, en el que la Sociedad manifestó su preocupación por las modificaciones y sostuvo que establecer prioridades estratégicas no debiera reducir las oportunidades de otras áreas del conocimiento. Como se señala en dicho pronunciamiento, “priorizar no debe significar excluir”.
Del diagnóstico a la incidencia pública
En un segundo momento, las socias y los socios reflexionaron sobre el papel que la SChEC puede asumir en la discusión pública sobre política científica. El diálogo permitió proyectar posibles acciones institucionales y relevar la importancia de fortalecer la articulación con otras sociedades científicas, universidades, comunidades académicas, docentes y nuevas generaciones de investigadoras e investigadores.
Este primer conversatorio marca la apertura de nuevos espacios de participación y deliberación al interior de la Sociedad, mediante los cuales se busca recoger las perspectivas de su comunidad y transformarlas en orientaciones para futuras acciones de incidencia pública.
Entre las intervenciones, la socia Joyce Maturana planteó la necesidad de que la comunidad científica asuma una posición firme para resguardar los avances alcanzados en la inclusión de las ciencias sociales y en la participación de investigadoras e investigadores extranjeros. Por su parte, la socia Catalina Iturbe advirtió que la incorporación de un panel externo como segundo nivel de evaluación constituye un precedente preocupante para futuras convocatorias. Asimismo, destacó la importancia de articular a las distintas sociedades científicas y educativas en torno a objetivos comunes.
En cuanto a las propuestas de acción, el socio David Santibáñez planteó elaborar policy briefs dirigidos a audiencias específicas y fortalecer la presencia de la SChEC en espacios políticos relevantes, como las comisiones de ciencia y educación del Congreso. A su vez, el socio Franklin Manrique relevó la importancia de sistematizar experiencias formativas que aporten evidencia y permitan contrarrestar visiones utilitarias y rígidas sobre la investigación científica.
El cierre de la sesión estuvo marcado por una valoración positiva de esta primera iniciativa de la SChEC, especialmente por la diversidad de voces, la disposición a escuchar distintas perspectivas y la posibilidad de construir comunidad. La instancia fue reconocida como un primer paso para continuar desarrollando espacios de encuentro y acciones colectivas frente a los desafíos que enfrenta la política científica chilena.
Con esta iniciativa, la SChEC reafirma su compromiso con una ciencia diversa, democrática y colaborativa, así como con una educación científica reconocida como una dimensión fundamental del desarrollo científico y social de Chile.